¿Qué es la demencia senil? Aspectos clínicos y estrategias de manejo

por | Mar 17, 2025

La demencia senil es una enfermedad que afecta a más de 1,2 millones de personas solamente en España, siendo mayoritariamente estas de edades por encima de los 65 años. Para 2050 se estima que más del 4% de la población española padecerá algún tipo de demencia, frente a los datos por debajo del 2% que había en 2018.

Aprender que es la demencia senil, cuáles son sus síntomas y como convivir y cuidar a las personas que la padecen es vital si tienes cerca un caso de este tipo.

¿Qué es la demencia senil?

La demencia senil, también conocida como demencia en la vejez o demencia senil primaria, es un trastorno neurodegenerativo que afecta principalmente a las personas mayores de 65 años, y que representa un creciente desafío para la salud pública. Esta condición se caracteriza por la pérdida progresiva de las funciones cognitivas, como la memoria, el lenguaje, la atención, el razonamiento y la capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas.

Etiopatogenoa

La demencia senil puede ser causada por diversas enfermedades subyacentes, siendo la enfermedad de Alzheimer la causa más común. Otras causas incluyen la demencia vascular, la demencia con cuerpos de Lewy y la enfermedad de Parkinson. Independientemente de la causa específica, la demencia senil conlleva una disminución significativa en la calidad de vida de quienes la padecen, así como un impacto emocional y económico en sus familias y cuidadores.

Síntomas y manifestaciones clínicas de la demencia senil

El cuadro clínico de la demencia senil se manifiesta a través de una variedad de síntomas, los cuales pueden variar en intensidad y progresión según la persona afectada. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Pérdida de memoria: Uno de los síntomas iniciales de la demencia senil es la dificultad para recordar información reciente o eventos pasados. Las personas con demencia senil pueden repetir las mismas preguntas o historias, olvidar citas importantes o tener dificultades para recordar el nombre de personas cercanas.
  • Alternación en el lenguaje: La demencia senil puede afectar la capacidad para comunicarse de manera efectiva. Las personas con esta condición pueden tener problemas para encontrar las palabras adecuadas, anomia, seguir una conversación, paráfrasis o comprender el lenguaje escrito. Estos síntomas pueden progresar en una afasia en estadios avanzados.
  • Deterioro de las habilidades cognitivas: La capacidad para razonar, tomar decisiones y resolver problemas se ve afectada en las personas con demencia senil. Pueden mostrar dificultades para planificar actividades, manejar el dinero o realizar tareas cotidianas.
  • Cambios en la personalidad y el comportamiento: La demencia senil puede provocar cambios significativos en la personalidad y el comportamiento de quienes la padecen. Pueden volverse apáticos, agresivos, irritables o mostrar comportamientos inapropiados.
  • Alteraciones visoespaciales: Las personas con demencia senil pueden experimentar dificultades para reconocer lugares familiares, fechas importantes o incluso a sus seres queridos. La desorientación en el tiempo y el espacio es común en esta enfermedad.
  • Deterioro en las habilidades motoras: A medida que la demencia senil avanza, las habilidades motoras de las personas afectadas pueden deteriorarse, lo que les dificulta realizar actividades físicas como caminar, vestirse o comer.
  • Cambios neuropsiquiátricos: Pueden sufrir alternaciones del estado de ánimo que condicen a depresión o ansiedad, estados psicóticos o cambios de personalidad con trastornos de comportamiento donde aparecen síntomas como la agitación, la agresividad o la apatía.
Persona realizando ejercicios para mejorar síntomas de demencia senil

Los ejercicios cognitivos pueden ayudar a mejorar algunas de las condiciones de esta enfermedad.

Estrategias de manejo para convivir y cuidar a una persona con demencia senil

El manejo de la demencia senil requiere de entender como funciona la enfermedad y su avance, así como de cuidados especializados y seguimiento por parte de profesionales neurólogos, psiquiatras, psicólogos y terapeutas ocupacionales.

El tratamiento habitual para los casos de demencia senil incluye:

  • Evaluaciones neuropsicológicas para establecer el perfil cognitivo del paciente y poder hacer un seguimiento de la enfermedad.
  • Tratamiento farmacológico con inhibidores de la colinesterasa y memantina, con el objetivo de estabilizar la función cognitiva y conductual.
  • Terapias de estimulación cognitiva u ocupacional para mejorar la funcionalidad y calidad de vida de la personalidad
  • Apoyo de cuidadores especializados en discapacidades cognitivas para dar ayuda en las actividades diarias, realizar entrenamientos físicos y cognitivos, y dar apoyo emocional.
  • Manejo de comorbilidades para tratar cualquier enfermedad derivada como depresión, o las más comunes entre estos grupos de edad como la hipertensión.

Afrontarlo como familiar

Convivir y cuidar a una persona con demencia senil puede representar un desafío emocional y logístico para las familias y cuidadores involucrados. Compartimos algunas recomendaciones útiles para convivir y cuidar a una persona con esta enfermedad:

  • Educación y comprensión: Es fundamental educarse sobre la demencia senil para comprender mejor sus síntomas y efectos en la persona afectada. Esto ayudará a manejar de manera más efectiva las situaciones cotidianas y a brindar un cuidado adecuado.
  • Establecer rutinas: Mantener una rutina diaria estructurada y predecible puede ser beneficioso para las personas con demencia senil, ya que les brinda seguridad y estabilidad. Es importante incluir actividades placenteras y estimulantes en la rutina para fomentar la participación y el bienestar emocional.
  • Comunicación efectiva: Adaptar la comunicación a las necesidades y habilidades de la persona con demencia senil es esencial para mantener una conexión significativa. Utilizar un lenguaje claro, sencillo y calmado, así como gestos y expresiones faciales, puede facilitar la interacción y reducir la frustración.
  • Promover la independencia: Involucrar a la persona con demencia senil en la medida de lo posible en las tareas diarias puede fortalecer su autoestima y mantener sus habilidades funcionales. Proporcionar apoyo y supervisión, pero permitir cierta autonomía, es clave para preservar la dignidad y la autonomía de la persona afectada.
  • Cuidado de la salud: Garantizar una alimentación equilibrada, la realización de actividad física moderada y el cumplimiento de los tratamientos médicos son aspectos fundamentales para el bienestar físico y emocional de las personas con demencia senil. Además, es importante realizar controles médicos periódicos y estar atentos a cualquier cambio en su estado de salud.
  • Apoyo emocional: La demencia senil puede generar sentimientos de confusión, tristeza, frustración y ansiedad en la persona afectada, así como en sus cuidadores y familiares. Buscar apoyo emocional a través de grupos de apoyo, terapia psicológica o actividades de relajación puede ayudar a gestionar el estrés y mejorar la calidad de vida de todos los involucrados.

La demencia senil representa un desafío complejo para los que la padecen y los que viven en su entorno, y requiere de un abordaje integral y personal para poder sobrellevarla de la mejor forma posible. La detección temprana puede en muchos casos decelerar mucho la enfermedad, así que debemos conocer sus síntomas y vigilar con cuidado su evolución.

En Traiectum, entendemos los desafíos y las necesidades específicas de las personas con demencia senil y estamos comprometidos en brindar un cuidado integral y personalizado que promueva su bienestar y calidad de vida. Nuestros cuidadores expertos cuentan con la formación y la experiencia necesarias para ofrecer un apoyo especializado y empático a las personas con demencia senil y a sus familias.

¿Te ayudamos?

Fuentes:

https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/dementia/symptoms-causes/syc-20352013

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/dementia

Aspectos familiares y sociales del paciente con demencia de Félix Bermejo Pareja, 2004.

UTILIZACIÓN DE LOS INHIBIDORES DE LA ACETILCOLINESTERASA Y LA MEMANTINA PARA EL TRATAMIENTO CLÍNICO DE LA DEMENCIA TIPO ALZHEIMER de Manuel Portela Romero, Julio Pombo Romero, Rosendo Bugarín González, Margarita Tasende Souto  y Silvia Represa Veiga para Rev. Esp. Salud Publica vol.79 no.6 Madrid nov./dic. 2005. https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-57272005000600006

César García Mezquita

César García Mezquita

Auxiliar de Enfermería

Trabajando desde 1992 como Auxiliar de Enfermería en el ámbito de los Servicios Sociales y la Sanidad orientado a personas con discapacidad física y movilidad reducida.

Profesional, Sereno y Empático, he trabajado con personas mayores, aportando seguridad y tranquilidad a ellos y a su familia. Centrado en ofrecer servicios de asistencia y ayuda a domicilio, siempre respetando la independencia en la medida de lo posible.

Conóceme Más.

 

PUBLICACIONES RELACIONADAS

Ir al contenido