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Cuidados a domicilio de personas dependientes en tiempo de pandemia

Todas las acciones orientadas a preservar la salud de las personas dependientes y las personas mayores en el hogar forman parte de los cuidados a domicilio. La necesidad de este tipo de cuidados en el hogar se está haciendo cada vez más necesaria, en parte debido al envejecimiento general de la población.  Las personas mayores que viven solas o que pasan mucho tiempo en soledad en el hogar, requieren de servicios de asistencia a domicilio y ayuda a domicilio profesionales que cubran las necesidades básicas de su vida diaria.

En tiempo de Covid-19 la profesionalización es más necesaria que nunca

Siempre ha sido necesario contar con un nivel de profesionalización importante en el ámbito de los cuidados a domicilio, pero en tiempos de pandemia, se ha vuelto imprescindible. Los profesionales de la salud, que estamos acostumbrados a lidiar con el virus, hemos incluido en nuestro actuar diario todas las medidas necesarias para conservar la salud de quienes nos rodean y de nosotros mismos, lo que hace que cuando llevamos a cabo un servicio de asistencia a domicilio para personas dependientes, sigamos cumpliendo con dichas normas de manera estricta. Las empresas de servicios sociales que ejercemos nuestra actividad en el ámbito de los servicios en el hogar, además, hemos tenido que tomar medidas adicionales para la preservación de la salud de nuestros trabajadores y de nuestros clientes.

Medidas de protección en el ámbito de los cuidados a domicilio

Todos hemos normalizado en nuestras vidas el uso de la mascarilla, el distanciamiento social, etc, como medidas para prevenir el contagio por coronavirus. Todas estas medidas se ven ampliadas en el caso de los profesionales de la salud y si además, estos profesionales trabajan en el ámbito domiciliario, con la estrechez de los contactos que eso supone, el tomar medidas adicionales es todavía más necesario. Las medidas de obligado cumplimiento para los auxiliares de enfermería domiciliaria son las siguientes:

    1. Uso obligatorio de mascarillas tipo FFP2 en vez de mascarillas quirúrgicas.
    2. Uso de gafas o pantallas de protección contra los aerosoles, tanto para evitar el contagio hacia la persona dependiente, como para evitar contagiarnos nosotros.
    3. Uso de trajes EPI de protección en cada servicio o, en su defecto, procedimiento de desinfección del mismo antes y después de su utilización.
    4. Lavado continuo de manos de manera adecuada y normalizada, así como el uso de geles hidroalcohólicos, tras cada actividad que haya requerido el uso de guantes y cuando haya necesidad de manipular elementos que puedan estar en contacto con la persona en situación de dependencia.

Otras medidas a tener en cuenta para evitar contagios

cuidar ancianos a domicilio Con las medidas anteriormente citadas se previenen los contagios de manera muy amplia, aunque hay que tener presente algún tipo de medida más para limitar todo lo posible que haya propagación del virus en el ámbito de los cuidados a domicilio, ya que estamos en un entorno de propagación extremadamente fácil.

Ninguna empresa de asistencia a domicilio puede asegurar ni controlar los movimientos y los contactos que tengan sus trabajadores fuera del ámbito de trabajo, lo que sí pueden hacer las empresas de cuidados a domicilio es asegurarse de que sus empleados cumplen con las normas de protección necesarias para evitar los contagios, las cuales ya mencionamos antes. Pero, incluso en el ámbito laboral, se pueden producir malos usos de las medidas de protección, con lo que se podría ampliar el riesgo. Por ello, además de lo dicho anteriormente, hay que tener en cuenta las siguientes actuaciones:

    1. La mascarilla FFP2 debe cubrir nariz y boca obligatoriamente.
    2. Las gafas de protección y las pantallas deben estar correctamente colocadas. En el caso de las gafas deben estar correctamente ajustadas a la cara sin dejar posibles zonas de contacto libres en su contorno. En el caso de las pantallas de protección contra el coronavirus, es obligatorio que estén correctamente bajadas y tapando todo el frontal de la cara, desde la parte superior de la frente, lo más pegadas posible a la cara.
    3. Los trajes EPI deben ser de la talla adecuada, no dejando zonas libres de protección ni en los puños ni en el cuello, ni tampoco en las zonas bajas de las piernas. Se deben desinfectar antes y después de cada uso con los productos desinfectantes adecuados, y manipularlos únicamente después de habernos desinfectado correctamente las manos.
    4. Hay que usar doble guante, desechando el superior con cada actividad que requiera su uso, para ponerse de nuevo un par limpio, tras desinfectar el guante inferior con gel hidroalcohólico. Bajo ningún concepto se debe utlizar un guante en malas condiciones o roto, o que ya se haya utilizado para otra actividad, ni siquiera después de desinfectarlo, ya que aumenta su porosidad perdiendo efectividad en la protección.

Medidas de control en los servicios de cuidados a domicilio

A parte de todas las medidas de protección que hemos enumerado anteriormente, las medidas de control son muy necesarias, ya que nos pueden dar pistas sobre un posible contagio, tanto de la persona mayor que recibe los cuidados como del propio profesional que lleva a cabo el servicio. Si alguna de las medidas de control no es adecuada, se deben tomar las medidas de distanciamiento e incluso de suspensión temporal del servicio, de manera inmediata. La salud es primordial y por lo tanto está por encima de otras consideraciones.

Prueba diagnóstica PCR antes de empezar el servicio de asistencia domiciliaria

PCR en asistencia a domicilioAunque no es obligatorio hacer una prueba PCR a los trabajadores a no ser que presenten síntomas compatibles con la Covid-19, las empresas que nos dedicamos a la salud y más concretamente al ámbito sociosanitario en el hogar, debemos normalizar la realización de esta prueba diagnóstica antes del comienzo de un servicio nuevo o cuando haya que realizar un cambio de profesional en un servicio de asistencia a domicilio. Desde Traiectum  somos firmes defensores de esta manera de actuar y a todos nuestros profesionales sanitarios se les realiza la prueba PCR antes de empezar con un servicio nuevo.

Toma diaria de temperatura en el servicio para cuidados a domicilio

tomar temperatura en cuidados a domicilio El tener un control sobre las constantes más determinantes como la temperatura es un factor clave para evitar un contagio en un servicio de ayuda a domicilio. Por ello, la toma de temperatura antes del comienzo de un servicio domiciliario es fundamental. Esta toma de temperatura se debe hacer antes de tener ningún tipo de contacto con la persona mayor que recibirá nuestros cuidados y por supuesto con la mascarilla FFP2 puesta correctamente y con los guantes puestos. Si la temperatura es normal, se debe proceder de la manera habitual, equipándose correctamente. Una vez de estar preparados para desempeñar la función con la máxima seguridad, se debe proceder a tomar la temperatura al usuario del servicio de cuidado de mayores a domicilio.

Ante cualquier síntoma compatible con la Covid-19 no acudir al trabajo

Los trabajadores que nos dedicamos a cuidar personas mayores a domicilio no podemos obviar bajo ningún concepto que en nuestras manos hay personas vulnerables que son susceptibles de tener graves complicaciones o, incluso, de morir, si nosotros no cumplimos con todas las normas para evitar el contagio y, por lo tanto, la prudencia es la mayor de las medidas a tomar para evitarlo. Aunque a los profesionales de la sanidad nos mueve una fuerza muy fuerte de responsabilidad con nuestra función, debemos entender que la mayor de nuestras funciones es preservar la salud de los demás y, que por lo tanto, si tenemos algún síntoma compatible o la certeza de haber estado en contacto con alguien contagiado, no debemos acudir a nuestro puesto de trabajo, avisando a los implicados y permitiendo que nuestra empresa tome la medidas adecuadas para cubrir el servicio con garantías de salud para las personas mayores y sus familias.

Conclusiones

La conclusión más importante a sacar de todo lo anterior es que en las manos de los profesionales sanitarios que se dedican a dar servicios en el hogar está la salud de personas de grupos de riesgo y vulnerables que deben ser protegidas con especial interés. Para ello, el seguimiento de las normas de higiene, protección y de sentido común es fundamental para evitar el contagio en las personas mayores y personas dependientes. Por todo ello, nuestra recomendación, casi exigencia, es:

Las medidas de seguridad salvan vidas

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